Zuckerberg enfrenta a la justicia por el impacto adictivo de las redes sociales
Zuckerberg enfrenta a la justicia por el impacto adictivo de las redes sociales

El máximo responsable de Meta compareció el miércoles ante un tribunal de Los Ángeles en un proceso judicial que cuestiona si varias plataformas digitales fueron concebidas para fomentar un uso compulsivo entre personas jóvenes. La causa examina el impacto que estos entornos tienen en el bienestar psicológico de usuarios que comenzaron a interactuar con ellos desde edades tempranas.

El directivo de la empresa que controla Facebook, Instagram y WhatsApp se convirtió en el testigo más esperado de este litigio en California, considerado el primero de una serie de casos que podrían sentar un precedente para miles de demandas impulsadas por familias en Estados Unidos contra las grandes compañías tecnológicas.

Esta audiencia representa la primera ocasión en que el empresario, de 41 años, se pronuncia ante un jurado sobre la seguridad de servicios digitales con alcance global. Su figura también marcó el proceso desde la selección del jurado, ya que los abogados de la compañía intentaron apartar a posibles integrantes considerados demasiado críticos con el fundador de Facebook.

Durante las próximas semanas, hasta finales de marzo, los 12 miembros del jurado escucharán declaraciones para determinar si la plataforma de videos de Google y el servicio de Meta tienen responsabilidad en los problemas de salud mental que enfrenta Kaley G.M., una joven californiana de 20 años que ha utilizado de manera intensiva estas aplicaciones desde la niñez. La demandante comenzó a usar YouTube a los seis años, se incorporó a Instagram a los 11 y más tarde sumó TikTok y Snapchat a su rutina digital.

El eje del juicio es establecer si las compañías diseñaron deliberadamente sus servicios para promover conductas compulsivas entre menores y jóvenes, con consecuencias negativas en su salud emocional. Este proceso, junto con otros dos previstos en Los Ángeles para mediados de año, busca definir criterios legales frente a miles de reclamos que señalan a estas plataformas como parte de una crisis de depresión, ansiedad, trastornos alimenticios y conductas suicidas en población juvenil.

El análisis del tribunal se limita al diseño de las aplicaciones, sus algoritmos y los sistemas de personalización, dado que la normativa estadounidense concede a estas empresas una amplia protección frente a responsabilidades derivadas del contenido publicado por los propios usuarios. TikTok y Snapchat, también mencionadas en la demanda, alcanzaron acuerdos confidenciales con la parte demandante antes del inicio del juicio.

En las primeras audiencias, el jefe de Instagram, Adam Mosseri, declaró el 11 de febrero. Ante el jurado, rechazó el concepto de dependencia clínica y propuso el término “uso problemático”, una formulación adoptada por su empresa. Como ejemplo, señaló que muchas personas dicen sentirse “enganchadas” a una serie por verla durante horas, pero que eso no equivale a un trastorno médico.

Un día antes, la parte demandante presentó el testimonio de la psiquiatra Anna Lembke, quien explicó que estas plataformas pueden funcionar como una “puerta de entrada” a conductas compulsivas, al influir en cerebros aún en desarrollo.

El director ejecutivo de YouTube, Neal Mohan, figuraba entre los citados para declarar, aunque los abogados de la demandante informaron que finalmente comparecerá otro directivo de la compañía. En paralelo, se tramita un proceso similar a nivel federal en Oakland, California, que podría desembocar en otro juicio en 2026.

Además, la empresa de Zuckerberg enfrenta este mes un procedimiento judicial en Nuevo México, donde fiscales estatales la acusan de anteponer beneficios económicos a la protección de menores frente a depredadores sexuales.

Este artículo fue publicado originalmente en EFE y está protegido por derechos de autor. Todos los derechos reservados a EFE. Puedes consultar el artículo original en su (https://efe.com/)