El impacto de la inteligencia artificial en el rendimiento escolar
El impacto de la inteligencia artificial en el rendimiento escolar

El uso de inteligencia artificial ya forma parte de la vida académica de millones de estudiantes. De acuerdo con el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA), el 86 % de los alumnos de los países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) utilizó chatbots para realizar al menos una actividad escolar.

Los resultados muestran que estas herramientas pueden apoyar el aprendizaje cuando se emplean con moderación y para objetivos específicos. Sin embargo, recurrir a ellas constantemente o sin orientación podría afectar el desarrollo de ciertas habilidades y reflejarse en calificaciones más bajas.

La frecuencia de uso influye en el desempeño

Los estudiantes que utilizaron inteligencia artificial de forma moderada lograron mejores puntuaciones promedio en ciencias que aquellos que casi nunca la usaron o que recurrieron a ella todos los días.

El desempeño favorable fue más evidente entre quienes emplearon estas herramientas para resumir lecturas o hacer una investigación inicial sobre un tema nuevo. Tras considerar las diferencias socioeconómicas, los alumnos que las utilizaron semanalmente obtuvieron resultados similares a quienes no las emplearon.

Cerca de uno de cada cinco estudiantes afirmó recurrir a la IA casi a diario para cumplir con sus tareas. Este grupo presentó notas más bajas en ciencias frente a los alumnos que no usaban chatbots con fines escolares.

Según el informe, el uso moderado y consciente puede contribuir al rendimiento académico. El problema surge cuando la tecnología sustituye el esfuerzo necesario para leer, analizar, razonar y construir conocimientos propios.

La dependencia puede limitar el aprendizaje

La OCDE explicó que las herramientas digitales pueden ser útiles cuando responden a una finalidad concreta. Su utilización excesiva o sin supervisión, por el contrario, puede generar distracción y reducir la participación activa del estudiante.

Aprender no consiste únicamente en recibir información. También requiere comparar ideas, resolver dificultades, cuestionar respuestas y relacionar conocimientos nuevos con experiencias anteriores.

Una dependencia constante de los chatbots puede formar un círculo perjudicial. Los estudiantes con menor comprensión lectora tienen más dificultades para identificar errores o información incompleta en las respuestas generadas por IA. Al delegar con frecuencia la lectura, el resumen y el razonamiento, también pierden oportunidades para fortalecer esas capacidades.

El descenso académico comenzó antes de los chatbots

PISA aclaró que la reducción de las calificaciones no puede atribuirse únicamente a la inteligencia artificial. Los resultados en lectura, matemáticas y ciencias presentan una tendencia descendente desde 2003, mucho antes de que los chatbots se incorporaran de manera masiva a las actividades escolares.

El informe también advierte sobre el deterioro de habilidades necesarias para evaluar información, establecer relaciones entre distintas fuentes y reflexionar de forma crítica sobre los contenidos.

Entre 2018 y 2025 casi se duplicó la proporción de estudiantes considerados “lectores apresurados”. Este comportamiento revela que muchos jóvenes tienen mayores dificultades para profundizar en los textos y distinguir la información relevante dentro de un entorno digital saturado de contenidos.

Los resultados no plantean que la inteligencia artificial deba eliminarse de las aulas. El desafío consiste en enseñar a utilizarla como una herramienta de apoyo y no como un reemplazo del pensamiento, la creatividad y el esfuerzo personal.

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