Día Mundial del Trastorno Bipolar: síntomas, detección y tratamiento
Día Mundial del Trastorno Bipolar: síntomas, detección y tratamiento
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El trastorno bipolar es una condición de salud mental crónica que se manifiesta por cambios marcados en el estado de ánimo, alternando entre episodios depresivos y fases de exaltación conocidas como manía o hipomanía. Esta variación no solo afecta las emociones, sino también el comportamiento, el pensamiento y la vida diaria de quienes lo padecen.

En el contexto del Día Internacional dedicado a esta condición, el especialista Marcelo Cetkovich Bakmas, director médico y jefe del Departamento de Psiquiatría de INECO, subraya la necesidad de comprenderla desde un enfoque amplio. Según explica, no basta con controlar los síntomas, sino que es fundamental acompañar a la persona en su funcionamiento integral. Además, advierte que uno de los principales retos es el retraso en su identificación, debido a la variabilidad de sus manifestaciones y su similitud con otros trastornos.

Se trata de un cuadro complejo que forma parte de los trastornos del ánimo y cuyo manejo requiere la intervención de diferentes disciplinas. El tratamiento suele combinar medicamentos, terapia psicológica y procesos de psicoeducación, ya que también puede afectar la capacidad de tomar decisiones, regular emociones y mantener relaciones interpersonales. El especialista destaca que llegar a un diagnóstico adecuado implica tiempo, seguimiento constante y trabajo coordinado entre profesionales.

Entre los aspectos a tener en cuenta para su reconocimiento, se encuentran los cambios persistentes en el estado de ánimo que se alejan del comportamiento habitual durante varios días o semanas, así como su intensidad y el impacto que generan en la vida cotidiana. También es importante evitar la automedicación, ya que puede agravar el cuadro, y mantener la continuidad del tratamiento incluso en etapas de estabilidad para prevenir recaídas. Factores como el estrés, las alteraciones en la rutina o la falta de sueño pueden influir en la aparición de episodios, por lo que su identificación es clave dentro del proceso de cuidado.

El inicio oportuno del tratamiento juega un papel determinante. Diversas investigaciones han evidenciado que existe un retraso considerable entre los primeros síntomas y la atención adecuada, lo que puede afectar la evolución. Por ello, detectar el problema a tiempo aumenta las posibilidades de estabilizar a la persona y reducir complicaciones futuras.

Aunque es una condición de larga duración, con un manejo adecuado muchas personas logran desarrollar una vida activa y satisfactoria. El enfoque actual se basa en planes personalizados que integran distintas estrategias terapéuticas. Como concluye el especialista, el objetivo principal no es únicamente disminuir los síntomas, sino favorecer una mejor calidad de vida y un funcionamiento pleno en el entorno cotidiano.

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