Al momento de comprar un aparato para el hogar, una de las referencias más útiles para estimar cuánto consumirá es el sistema de clasificación que indica su nivel de rendimiento energético. Esta calificación permite conocer, de forma rápida, qué tan eficiente es un equipo en relación con el uso de electricidad y, en algunos casos, de otros recursos como el agua o el nivel de ruido que genera durante su funcionamiento.
El sistema de evaluación se organiza en una escala de siete niveles, identificados por letras y colores. Los equipos ubicados en los niveles más altos de la escala son los que demandan menos energía para funcionar, mientras que los que se encuentran en los niveles inferiores requieren un mayor consumo para cumplir las mismas tareas. Esta referencia visual facilita la comparación entre distintos modelos antes de tomar una decisión de compra.

Cómo se clasifican los aparatos según su consumo
Los equipos domésticos se agrupan en siete categorías que permiten reconocer su rendimiento de manera sencilla:
- Nivel A (verde): Máximo rendimiento y menor gasto energético.
- Nivel B (verde claro): Muy buen desempeño en consumo.
- Nivel C (amarillo claro): Rendimiento medio-alto.
- Nivel D (amarillo): Desempeño promedio.
- Nivel E (naranja claro): Consumo por encima de la media.
- Nivel F (naranja): Bajo nivel de eficiencia.
- Nivel G (rojo): Mayor gasto energético.
Este sistema de clasificación ayuda a comparar productos similares y elegir aquellos que representen un menor impacto en la factura eléctrica a largo plazo. En algunos casos, la información se complementa con datos sobre el uso de agua, el nivel de ruido o la emisión de calor.
Recomendaciones para elegir un equipo de bajo consumo
Al adquirir un nuevo aparato, conviene revisar detenidamente su calificación dentro de esta escala. Los modelos mejor posicionados suelen implicar una inversión inicial mayor, pero permiten reducir el gasto mensual de electricidad con el uso continuo.
También es importante evaluar el tamaño y la capacidad del equipo. Un aparato sobredimensionado para las necesidades del hogar utilizará más energía de la necesaria. Elegir un modelo acorde al número de personas y al uso real que se le dará ayuda a evitar consumos innecesarios.
En equipos como lavadoras, lavavajillas o refrigeradores, resulta útil revisar la información adicional que acompaña a la clasificación, ya que estos datos permiten optimizar el consumo tanto de electricidad como de agua.
Qué hacer si ya se cuenta con equipos poco eficientes
Aunque no siempre es posible renovar los aparatos del hogar, existen hábitos que permiten reducir el gasto energético:
- Desconectar los equipos que no se estén utilizando para evitar el consumo en modo de espera.
- Usar los programas de bajo consumo en electrodomésticos que lo permitan.
- Aprovechar la carga completa recomendada para disminuir la cantidad de ciclos.
- Ajustar correctamente la temperatura del refrigerador (entre 4 °C y 6 °C) y del congelador (–18 °C).
- Realizar limpieza y mantenimiento periódico de filtros y componentes.
- Evitar abrir el horno o el microondas durante su funcionamiento.
- Apagar luces y dispositivos electrónicos que no estén en uso y aprovechar la iluminación natural.
Uso responsable del agua en el lavado de ropa
Además de la electricidad, el consumo de agua es un factor clave en el hogar. Para optimizar ambos recursos al utilizar la lavadora, se recomienda optar por programas ecológicos o de bajo consumo, ya que emplean menos agua y energía por ciclo.
Es preferible usar el equipo solo cuando se cuente con una carga completa de ropa y ajustar el nivel de agua al volumen real de prendas. El uso de detergentes eficaces en ciclos cortos y con agua fría también contribuye a disminuir el gasto de recursos.
El mantenimiento periódico del aparato, la limpieza de filtros y la revisión de posibles fugas garantizan un funcionamiento adecuado y evitan desperdicios innecesarios. Estas prácticas no solo reducen el impacto ambiental, sino que también se reflejan en un menor gasto mensual en servicios básicos como electricidad y agua.
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