Al momento de elegir un teléfono, la memoria RAM suele aparecer entre las especificaciones más destacadas, pero una cifra más alta no siempre significa una mejor compra. La cantidad adecuada depende principalmente del uso que cada persona le dé al dispositivo, ya que no todos necesitan 12, 16 o incluso 24 GB para obtener un buen rendimiento.
Mientras algunos usuarios solo utilizan el celular para comunicarse, navegar y revisar redes sociales, otros necesitan ejecutar juegos exigentes, editar contenido o mantener muchas aplicaciones abiertas al mismo tiempo. Por ello, conocer las propias necesidades permite evitar gastos innecesarios y elegir un equipo más equilibrado.

¿Qué función cumple la memoria RAM?
La memoria RAM es el espacio temporal que utiliza el sistema para mantener activas las aplicaciones y los procesos que están en ejecución. Gracias a ella, el teléfono puede alternar entre distintas tareas sin tener que cerrar y volver a cargar cada aplicación constantemente.
Aunque la RAM influye en la fluidez de la multitarea, no es el único elemento que determina el rendimiento. El procesador, la optimización del sistema operativo y el tipo de almacenamiento también tienen un papel importante en la velocidad general del dispositivo.
¿Cuánta RAM conviene según el tipo de usuario?
4 GB: para usos muy limitados
Los teléfonos con 4 GB de RAM todavía pueden encontrarse en el mercado, especialmente en la gama de entrada. Esta capacidad puede servir para llamadas, mensajería, navegación básica y algunas aplicaciones ligeras, pero actualmente presenta varias limitaciones.
Es común que las aplicaciones se cierren en segundo plano, que el sistema tarde más en responder y que la experiencia empeore al intentar realizar varias tareas a la vez. Por ello, esta cantidad solo debería considerarse en equipos económicos y para usuarios con necesidades muy sencillas.
6 GB: suficiente para tareas básicas
Los 6 GB de RAM representan una opción más funcional para quienes utilizan WhatsApp, redes sociales, plataformas de video, correo electrónico y navegación ocasional.
Permiten una experiencia aceptable en el día a día, aunque pueden aparecer recargas de aplicaciones cuando se mantienen muchas abiertas. También pueden quedarse cortos con juegos exigentes o funciones avanzadas de inteligencia artificial.
8 GB: el punto más equilibrado
Para la mayoría de los usuarios, 8 GB de RAM ofrecen un balance adecuado entre rendimiento, precio y duración. Esta cantidad permite utilizar redes sociales, aplicaciones de mensajería, streaming, navegación, juegos casuales y herramientas básicas de edición sin mayores dificultades.
También facilita cambiar entre varias aplicaciones sin que el sistema las cierre de forma constante. Por esta razón, suele ser una de las configuraciones más recomendables para un teléfono de uso diario.
12 GB: para usuarios exigentes y jugadores
Los 12 GB de RAM están pensados para quienes utilizan juegos de alto rendimiento, editan fotografías o videos, trabajan desde el celular o mantienen numerosas aplicaciones abiertas al mismo tiempo.
Esta capacidad mejora la multitarea intensiva y ofrece mayor margen para funciones avanzadas, especialmente en teléfonos de gama alta. Sin embargo, para un usuario promedio, la diferencia frente a 8 GB puede no ser tan evidente.
16 GB o más: para tareas profesionales
Las configuraciones de 16 GB o superiores están dirigidas a creadores de contenido, usuarios profesionales y personas que realizan procesos complejos desde el celular, como edición de video en alta resolución, uso de herramientas de inteligencia artificial local o experiencias similares a una computadora de escritorio.
También pueden ser útiles para quienes planean conservar el dispositivo durante varios años, aunque para la mayoría de las personas esta cantidad resulta excesiva.
¿Vale la pena comprar un celular con 24 o 32 GB?
Algunos fabricantes promocionan teléfonos con 24 o hasta 32 GB de RAM, pero estas cifras suelen superar ampliamente las necesidades reales de los usuarios.
Tener más memoria no garantiza que el celular sea automáticamente más rápido. Si el procesador no es potente, el software está mal optimizado o el almacenamiento es lento, una gran cantidad de RAM no compensará esas limitaciones.
En muchos casos, es más conveniente invertir en un mejor procesador, una batería de mayor duración, una pantalla de mejor calidad o un sistema de cámaras más completo.
La RAM no debe analizarse por separado
Antes de elegir un teléfono, también es importante revisar el procesador, el sistema operativo, la velocidad del almacenamiento y la calidad de la optimización del fabricante.
Un dispositivo con menos RAM, pero con un sistema bien administrado, puede ofrecer una experiencia similar o incluso superior a otro con más memoria. Por ejemplo, algunos teléfonos logran mantener múltiples aplicaciones activas gracias a una gestión eficiente de los recursos, sin necesidad de utilizar cifras tan elevadas.
En términos generales, 8 GB son suficientes para la mayoría de los usuarios, 12 GB resultan recomendables para quienes juegan o realizan tareas exigentes y 16 GB o más quedan reservados para necesidades profesionales o muy específicas. Elegir la cantidad correcta depende menos del número más alto y más del uso real que se le dará al celular.
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