Casi veinte años después de una de las rupturas más mediáticas de Hollywood, Jennifer Aniston ha vuelto a hablar de forma inusual y honesta sobre su divorcio de Brad Pitt, un capítulo de su vida que durante años evitó comentar.

En una entrevista para la edición de septiembre de Vanity Fair, la actriz de 56 años recordó el impacto del reportaje que la misma revista publicó en 2005, titulado The Unsinkable Jennifer Aniston, apenas meses después de su separación de Pitt, con quien estuvo casada casi cinco años. “No he vuelto a mirar ese artículo desde hace mucho”, confesó. “Solo recuerdo la experiencia de hacerlo, que fue bastante chocante. Era una época muy vulnerable. Definitivamente, es una historia digna de unas memorias”.
La historia de Aniston y Pitt comenzó en 1994, cuando sus representantes los presentaron. Oficializaron su relación en 1998, se casaron en julio de 2000 en una boda de gran despliegue y se separaron en 2005. Luego, Pitt contrajo matrimonio con Angelina Jolie, mientras que Aniston lo hizo con el actor Justin Theroux. Hoy, él mantiene una relación con la diseñadora de joyas Ines de Ramon y ella sale con el hipnoterapeuta Jim Curtis.
Pese a la distancia, sus caminos se han cruzado en público en contadas ocasiones, como en 2020, cuando un abrazo entre ambos en los premios SAG se volvió viral, y durante una lectura virtual de guion de Fast Times at Ridgemont High.
Sobre la presión mediática de su separación, Aniston fue franca: “Me repetía: ‘Levántate y sigue adelante, chica’”. Admitió que los rumores y la exposición constante le afectaron profundamente: “No tenía una constitución lo suficientemente fuerte para ignorarlo. La gente piensa: ‘Tú elegiste esto, así que aguántate’, pero en realidad, no elegimos eso. Somos seres humanos, aunque algunos no quieran creerlo”.
En la entrevista que dio tras el divorcio, Aniston expresó un deseo que aún guarda con afecto: “Espero que algún día podamos ser amigos de nuevo. Amaré a Brad el resto de mi vida. Es un hombre fantástico. No me arrepiento de nada y no me culpo por ello”.
La actriz también reveló un detalle poco conocido: asistió a la fiesta de compromiso de Gwyneth Paltrow con Brad Falchuk. Tanto Aniston como Paltrow quien estuvo comprometida con Pitt en 1996 mantienen una amistad cercana, compartiendo anécdotas, reflexiones sobre sus pasadas relaciones con el actor y consejos sobre bienestar. “Siempre estamos intercambiando tips: ‘¿Qué haces para esto? ¿A qué doctor vas para aquello?’”, contó entre risas.
Hoy, lejos de la tormenta mediática que acompañó su ruptura, Jennifer Aniston habla con serenidad, consciente de que su historia con Brad Pitt forma parte de su vida, pero no la define. Entre la vulnerabilidad y la fortaleza, ha aprendido a contar su verdad sin que el pasado pese más de lo necesario.
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